
Qué ver y hacer en Gante. 10 imprescindibles
¡Bienvenidos a Gante! Una ciudad llena de historia, cultura y encanto, esperando ser descubierta. En esta guía, os invitamos a sumergiros en la belleza y la diversidad de Gante mientras exploráis los 10 lugares imprescindibles para ver en un día. Desde imponentes castillos hasta acogedores cafés, viviréis una aventura inolvidable en esta fascinante ciudad belga.
Gante no es tan conocida y suele tener menos fama que su vecina Brujas, pero para nosotros fue un verdadero descubrimiento. Nos enamoramos de esta ciudad nada más poner el primer pie en el Puente de San Miguel, donde tuvimos las mejores vistas de sus tres torres. ¡Nos quedamos perplejos admirando tanta belleza!
Destaca su excelente centro histórico, en perfecto estado de conservación, donde en cada paso que dábamos se respiraba un ambiente animado y acogedor. Una gran ventaja es la proximidad de sus atracciones turísticas, ya que están muy cerca unas de otras y se pueden recorrer fácilmente a pie, permitiendo además perderse por sus encantadoras calles y descubrir rincones sorprendentes.
Numerosos universitarios inundan sus calles, convirtiendo Gante en una ciudad joven y alegre. Nos sorprendió la enorme cantidad de bicicletas, que se han convertido en el principal medio de transporte, reduciendo el uso de coches y manteniendo la ciudad limpia y sostenible. Incluso encontramos parkings repletos de bicicletas, algo que nos pareció una auténtica maravilla.

DÓNDE NOS ALOJAMOS
Llegamos a Gante en tren desde Brujas, un trayecto que apenas duró 30 minutos. Muchas personas aprovechan la cercanía entre ambas ciudades para visitarlas en un solo día. Sin embargo, después de nuestra experiencia, creemos que hacerlo así es un poco apresurado, ya que no se disfruta igual. Ambas ciudades tienen mucho que ofrecer y, al menos, cada una merece un día completo para explorarlas con calma.
Nosotros pasamos una noche y nos alojamos en ROXI Residence Gent, Universiteitstraat 13. Contaba con una excelente ubicación, en pleno centro de Gante.
QUÉ VER Y HACER EN GANTE
Para ayudaros a planificar vuestra visita, hemos preparado un listado con los lugares que consideramos imprescindibles en Gante, junto con un mapa para que os orientéis fácilmente. Como mencionamos antes, la mayoría de estas atracciones están muy cerca unas de otras, lo que os permitirá ahorrar tiempo en desplazamientos y disfrutar más de la ciudad.

📍 Contemplar las vistas desde el Puente de San Miguel
Este icónico puente es un auténtico mirador donde las vistas panorámicas y las cámaras son las verdaderas protagonistas. A cualquier hora del día, veréis a numerosos visitantes capturando la esencia de Gante con sus fotografías, y no es para menos: desde aquí se obtienen algunas de las postales más impresionantes de la ciudad.
Cuando cruzamos este puente por primera vez, sentimos que Gante nos había enamorado al instante, ganándose un lugar en nuestro ranking de ciudades favoritas. Las primeras vistas que tuvimos fueron las de sus emblemáticas tres torres, auténticos símbolos de la ciudad. Pero este puente ofrece mucho más: si miráis en otra dirección, podréis capturar increíbles instantáneas del muelle o, en la lejanía, la imponente silueta del Castillo de los Condes de Flandes.

📍 Admirar la belleza de la Iglesia de San Nicolás
Gante fue, en su época, una ciudad próspera gracias al privilegio comercial que le permitía gravar las mercancías de los barcos que pasaban por sus canales. Esta riqueza permitió a sus ciudadanos financiar la construcción de la Iglesia de San Nicolás, levantada en el mismo lugar donde anteriormente se encontraba una iglesia románica, devastada por un incendio.
San Nicolás es conocido, entre otras cosas, por ser el patrón de los comerciantes, lo que explica el nombre del templo en homenaje a los gremios que contribuyeron a su construcción.
Esta iglesia es un gran ejemplo del gótico escaldino, también llamado gótico tournaisino, un estilo que se distingue por el tono azul-grisáceo de su piedra, un rasgo característico que le otorga una apariencia imponente.
A lo largo de los siglos, el templo ha sufrido graves daños debido a diversos acontecimientos históricos. Durante la Reforma Protestante, numerosos grupos irrumpieron en su interior y destruyeron toda su ornamentación. Más tarde, en la Revolución Francesa, llegó a ser utilizada como establo para caballos. Además, ambas Guerras Mundiales dejaron su huella en el edificio. Sin embargo, en el siglo XX comenzó un ambicioso proceso de restauración, con el objetivo de devolverle su esplendor original.
Es una visita altamente recomendable. En su interior, podréis observar un fascinante efecto de luz que se filtra a través de las ventanas de su torre, creando una atmósfera única y mágica.
🔎 Aprovechando que estáis en esta zona, junto a la Iglesia de San Nicolás, se encuentra la Casa Gremial de los Albañiles de Gante, construida en el siglo XVI. Su fachada es difícil de pasar por alto, especialmente por los bailarines esculpidos que parecen moverse al compás del viento. Con su aspecto travieso, estos bailarines evocan figuras de diablillos o bufones, aportando un toque único y peculiar al lugar.


📍 Descubrir la grandeza del Campanario Belfort
El majestuoso Belfort, con sus imponentes 91 metros de altura, forma parte de las tres torres que dominan el horizonte de Gante. Su construcción comenzó en el siglo XIV, en una época en la que los ciudadanos de Gante gozaban de gran autonomía y poder. Desde entonces, ha tenido múltiples funciones: desde marcar las horas y anunciar el tiempo, hasta desempeñar un papel de torre de vigilancia y custodiar los privilegios locales.
Es muy recomendable detenerse a admirar cada detalle de este campanario, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si alzamos la vista, podemos ver un hermoso reloj y un dragón dorado que corona su cima, dotando al Belfort de un aire majestuoso.
Para acceder a su interior, es necesario comprar una entrada. En su interior, no solo encontraréis varias exposiciones interesantes, sino que también podréis disfrutar de imponentes vistas de Gante desde las alturas.

🔎 El edificio de planta rectangular que se encuentra junto al campanario es la Lonja del Paño. Construcción por excelencia dedicado al mercado textil, por el auge que ostentaba Gante en la Edad Media.
🔎 No os podéis marchar sin ver Mammelokker, una escultura que se encuentra sobre la puerta de la antigua prisión de Gante. Es fácil de localizar, entre el campanario y la Lonja del Paño.
La escultura representa a un padre y su hija. Según la leyenda, Cimón fue condenado a morir de hambre, pero su hija, durante las visitas, lo amamantaba, lo que le permitió sobrevivir y finalmente recobrar su libertad.


📍 Descubrir la historia de la Catedral de San Bavón
Imponente edificio religioso que se alza en la plaza Sint-Baafsplein. Su nombre hace honor a San Bavón, patrón de Gante.
La Catedral está levantada en el emplazamiento que ocupaba una capilla del siglo X, dedicada a San Juan Bautista. Más tarde, se empleó el estilo románico, donde únicamente quedan restos en su cripta. Durante los siglos XIV y XVI tuvo lugar diferentes ampliaciones, en las que predominaba el estilo gótico que vemos actualmente.
Un acontecimiento de gran transcendencia que tuvo lugar, en la entonces Iglesia de San Juan Bautista, fue el bautizo de Carlos V. Años más tarde, tras la rebelión que se produjo contra el mismísimo emperador, se ordenó derribar la abadía de San Bavón para crear una fortaleza para sus tropas. Desde entonces, la Iglesia de San Juan pasó a llamarse Iglesia de San Bavón. No recibió el título de Catedral hasta 1559.
Su torre, de aproximadamente 90 metros de altura, forma parte del conjunto de las tres torres de Gante. Estando bajo sus pies, os impactarán sus dimensiones y su belleza arquitectónica.
Su interior alberga un gran patrimonio artístico, principalmente el retablo de la Adoración del Cordero Místico, obra de Jan Van Eyck y Hubert.
Nos encantó pasear por el interior de este templo, donde predominaban las estatuas de mármol blanco reluciente. Las fotos hablan por sí solas.


📍 Explorar el misterioso Castillo de Gerardo el Diablo
Este castillo del siglo XIII es uno de los grandes olvidados de Gante, pero nos pareció un atractivo interesante a pesar de su nombre tan escalofriante y su aspecto sobrio. Su denominación proviene de la persona que ordenó su construcción, el Caballero Gheraaert Vilain, conocido por todos como el diablo.
A lo largo de los siglos, ha tenido múltiples usos: fue vivienda de la nobleza, monasterio, arsenal de armas, escuela, orfanato, asilo para enfermos mentales, cárcel y correccional. Hoy en día, alberga los Archivos de Estado.
Merece la pena acercarse a esta fortificación, que se encuentra en una excelente ubicación junto al río Escalda. ¡Seguro que tendréis unas fotos increíbles para el recuerdo!

📍 Maravillarse con el Ayuntamiento de Gante
Este edificio destaca por su mezcla de estilos arquitectónicos, lo que lo convierte en una construcción única. Aunque a primera vista parece estar dividido en dos partes debido a sus contrastes entre el gótico y el renacentista, en realidad es un solo edificio con una fachada impresionante.
Recomendamos tomarse el tiempo para detenerse y admirar cada detalle de este majestuoso consistorio.

📍Explorar la creatividad en la Calle de los Grafitis
La calle Werregarenstraatje es un espacio abierto para todos los artistas que se acercan con sus sprays y dan rienda suelta a su creatividad. Resulta ser un auténtico museo al aire libre, que nos sorprendió con sus colores vibrantes y el arte que se va transformando constantemente. Nos pareció una idea fascinante que los artistas cuenten con un lugar así, como un lienzo gigante donde pueden expresarse libremente.


📍Viajar al pasado en el Castillo de los Condes de Gante
El Castillo de los Condes de Gante es una fortaleza en perfecto estado de conservación, ubicada en pleno corazón de Gante. Fue levantado junto al río Lys y con la ayuda del foso que lo rodea, se convirtió en un lugar de máxima seguridad y defensa para sus habitantes.
Su construcción se inició en el siglo IX, utilizando madera como material inicial. Posteriormente, se levantó en piedra y sufrió sucesivas ampliaciones a lo largo de su historia. El castillo, que vemos en la actualidad, es obra del Conde Felipe de Alsacia, quien lo mandó construir para reflejar su deseo de poder y dominio sobre la ciudad.
Esta fortaleza ha tenido diferentes usos a lo largo de su historia. Fue residencia de la nobleza y cárcel, además fue vendido a particulares y transformado en un complejo industrial. Todo esto llevó a su degradación y abandono. Durante el siglo XX, fue recuperado por el gobierno municipal y comenzó su restauración, hasta convertirse en la principal atracción turística de Gante.

Explorando los Tesoros Ocultos: Una Mirada Detallada al Interior del Castillo de Gante
Para acceder a su interior compramos una entrada en la taquilla que nos costó 12€. No obstante, recomendamos consultar la página oficial con antelación para obtener información actualizada sobre precios y horarios.
Fue una visita fascinante, explorando cada rincón mientras nuestra imaginación volaba. Recorrimos distintas salas con exposiciones e impresionantes chimeneas. En una de ellas, se exhibían armas y armaduras, que resultaron muy interesantes de ver de cerca. Sin embargo, en otra sala nos impactaron los instrumentos de tortura, tan difíciles de imaginar y capturar en una foto. Nos quedamos realmente sorprendidos.


Dimos un agradable paseo por el interior del recinto, recorriendo parte de sus murallas y subiendo por sus diferentes escaleras de piedra. También subimos a la Torre del Homenaje. Aunque no es tan alta como las tres torres, desde allí disfrutamos de unas magníficas vistas de la ciudad.

Como amantes de la historia, nos pareció una visita muy interesante e impactante. Pasamos unas dos horas explorando su interior. Recomendamos su visita, ¡estamos seguros de que os fascinará!
🔎 En la plaza, junto al castillo, se llevaban a cabo las ejecuciones de los prisioneros. Hoy en día, en ese mismo lugar, hay varias farolas conectadas al hospital materno de la ciudad, que emiten una luz especial cada vez que nace un bebé. Una forma simbólica y hermosa de anunciar una nueva vida.

🔎 Antes de continuar con nuestro recorrido, hicimos una parada en la Lonja de la Carne, un mercado cubierto construido en el siglo XV. En su época, aquí se realizaban las inspecciones de calidad y la venta de carne. Hoy en día, el lugar ha sido transformado en un espacio con encanto, ideal para degustar productos típicos de la región. Su interior conserva el techo de vigas de madera, donde aún cuelgan numerosos jamones, curándose al estilo tradicional.

📍Disfrutar de la vida local en Korenmarkt
Es la plaza principal y una de las más bonitas de Gante. Siempre está llena de vida, con gente paseando, explorando la ciudad, y disfrutando de sus terrazas rodeadas de majestuosos edificios. Aquí se encuentran la Iglesia de San Nicolás y la antigua oficina de correos, que hoy funciona como centro comercial y hotel de lujo.
El nombre Korenmarkt significa «mercado del grano», ya que en esta plaza se comerciaba con el grano que llegaba a Graslei, un muelle situado a pocos metros. Durante la Edad Media, este intercambio convirtió la zona en un importante centro económico.

📍Relajarse en los muelles de Graslei y Konrenlei
Antiguamente, estos muelles fueron el corazón comercial de la ciudad. Hoy en día, se han convertido en un punto de encuentro para residentes y turistas que buscan un lugar donde relajarse y disfrutar del ambiente. Recomendamos sentarse sin prisas para admirar sus edificios y el reflejo en el río.
Nosotros aprovechamos para comprar unos refrescos y aperitivos, desconectando tras un día intenso mientras escuchábamos a un grupo de música en vivo. ¡Fue una experiencia que nos encantó!

Esperamos que este recorrido por Gante os haya gustado tanto como a nosotros. Es una ciudad que sorprende a cada paso, con su arquitectura impresionante, su ambiente vibrante y su carácter único. Si tenéis la oportunidad de visitarla, no dudéis en hacerlo, porque estamos seguros de que os cautivará. ¡Nos vemos en la próxima aventura!
¡Gracias por leernos!