
Qué ver y hacer en Brujas. 10 lugares imperdibles
¡Bienvenidos a Brujas, la joya histórica de Bélgica! En este artículo, os invitamos a un emocionante viaje para descubrir los secretos mejor guardados de esta encantadora ciudad. Desde los canales serpenteantes hasta las imponentes torres medievales, exploraremos juntos los 10 lugares imperdibles que hacen de Brujas un destino único en el mundo.
Nuestro primer día de llegada nos dirigimos a Brujas. Nada más salir del aeropuerto de Charleroi, tomamos un autobús hacia esta maravillosa ciudad, que parece sacada de un cuento medieval.
En esta ocasión, decidimos pasear tranquilamente por sus calles, disfrutando de sus canales y lugares emblemáticos, además de probar algunos de sus productos más típicos. Debemos admitir que no fue la opción más saludable. Probamos sus famosas patatas fritas, unos deliciosos bombones y los tradicionales gofres. ¡Una experiencia inolvidable!
A continuación, os contamos cómo nos organizamos para ver los lugares imprescindibles de Brujas. En principio, un día es suficiente para conocerla, ya que es una ciudad pequeña y sus principales atracciones están muy cerca unas de otras. Sin embargo, después de nuestra experiencia, recomendaríamos dedicar al menos dos días completos para disfrutarla más a fondo.
QUÉ VER Y HACER EN BRUJAS
Brujas es una ciudad encantadora que ofrece una mezcla perfecta de historia, arquitectura y hermosos paisajes. Pasear por sus canales y descubrir sus rincones más tranquilos será una experiencia inolvidable. En el mapa a continuación, encontraréis los puntos más destacados de la ciudad para facilitar vuestra visita.

📍 Explorar la Grandeza de la Catedral de Brujas
La Catedral de San Salvador es la edificación religiosa más antigua de Brujas. En sus comienzos, fue considerada una parroquia y ostentó el título de Catedral en el siglo XIX. A lo largo de su historia, ha sido restaurada en varias ocasiones debido a los diversos incendios que sufrió.
Nos impactó su imponente torre, la cual data del siglo XII y ha sido remodelada a lo largo de los años, alcanzando los 100 metros de altura. La torre se decora con una pequeña aguja en su cima.
El interior de la catedral nos pareció ostentoso y lleno de un gran valor patrimonial y cultural, con una destacada colección de obras de arte y vitrinas que iluminan su interior. Nos encantó especialmente el órgano y la estatua de Dios Padre.
Es totalmente recomendable recorrer su interior y apreciar su fachada exterior.

📍 Maravillarse ante la Iglesia de Nuestra Señora
Diríamos que forma parte de la esencia de esta ciudad, ya que desde la lejanía se puede apreciar su torre de ladrillos, considerada la más alta de Brujas. Presenta una altura de 120 metros aproximadamente y siempre teníamos una bonita panorámica desde cualquier parte.
Su interior alberga un gran patrimonio artístico, destacando la Maddona de Brujas, escultura de mármol de Miguel Ángel creada en 1504. En el coro alto de la iglesia reposan los restos de Carlos el Temerario y de su hija, María de Borboña. Como dato curioso, el corazón de Felipe el Hermoso se encuentra junto a su madre, María de Borboña.

📍 Cruzar el Histórico Puente de San Bonifacio
Un rincón magnífico para disfrutar de una hermosa panorámica de los canales y de la Iglesia de Nuestra Señora. Además de este precioso puente, nos encontramos con otros puentes que ofrecían vistas igualmente impresionantes y llenas de encanto.


📍 Contemplar las vistas desde el Muelle del Rosario
Es el lugar más fotografiado de Brujas, ofreciendo unas excelentes vistas de la ciudad. Las casas que sobresalen del canal y las fachadas de piedra, con el campanario de fondo, crean una instantánea única que no olvidaréis.
Es recomendable sentarse sin prisas, apreciando cada detalle y disfrutando del momento mágico que ofrece este famoso rincón. En los alrededores se respiraba un buen ambiente, con la proximidad de restaurantes y personas disfrutando de sus terrazas.
Desde este punto, parten algunas embarcaciones turísticas que ofrecen un agradable paseo por los canales, brindando la oportunidad de ver la ciudad desde otra perspectiva.

📍 Vivir la Autenticidad en la Plaza Gran Mercado
Grote Markt o Plaza del Gran Mercado es la plaza principal de la ciudad y el punto de encuentro de numerosos turistas y residentes.
Como dato curioso, en la Edad Media ya se realizaban los mercados y se promulgaban las leyes, convocando a los ciudadanos a través del sonido de las campanas. Hoy en día, se celebran mercadillos temporales y encontramos puestos que venden productos típicos. Nosotros compramos nuestras primeras patatas fritas y no fueron las últimas del viaje, ¡nos encantaron!

🔎 Nos llamaron la atención las casas de colores, conocidas como gremiales, y en particular, sus «tejados a dos aguas». Actualmente, en sus bajos podemos encontrar numerosas terrazas de restaurantes y cafés.

🔎 Esta plaza alberga edificios de gran trascendencia histórica. Por un lado, encontramos el Palacio Provincial o Landhuis, de estilo neogótico, cuya reconstrucción se inició en 1887 a causa de un incendio.

🔎 Continuamos nuestro recorrido por la plaza y encontramos el Campanario o Belfort, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con su altura de 83 metros, forma parte de las tres torres que simbolizan esta preciosa ciudad. Se puede visitar y una vez que subáis los 366 escalones de esta torre, tendréis unas vistas privilegiadas desde las alturas. Es necesario comprar una entrada, por lo que recomendamos consultar fuentes oficiales para obtener información más actualizada.

Nos pusimos rumbo hacia la Plaza Burg, a través de la calle Breidelstraat. Se trata de una calle comercial donde disfrutar y degustar productos típicos. Nosotros aprovechamos para probar nuestro primer gofre de Bélgica.
📍Admirar la arquitectura en la Plaza Burg
La Plaza Burg es uno de los lugares clave de Brujas, donde se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad y otros de gran belleza arquitectónica, los cuales presentan diferentes estilos debido a las adaptaciones de los siglos. Antiguamente fue considerada una fortaleza, convirtiéndose a día de hoy en una plaza concurrida de visitantes fotografiando cada rincón, tomando algo en una terraza o simplemente dando un agradable paseo.
🔎 Estando allí, nuestras miradas se centraron en Brugse Vrije, un edificio de estatuas doradas y ventanas rojas. En sus comienzos fue una casa señorial, después fue la sede del Tribunal de Justicia y en la actualidad alberga los archivos de la ciudad.
Es necesario comprar una entrada para acceder a su interior, en el cual se visitan la antigua sala del tribunal y otra espectacular de estilo renacentista.


Si decidís abandonar la plaza por esa puerta, llegaréis a los canales. Además, es muy recomendable apreciar esta especie de puerta-arco desde otra perspectiva.
🔎 También nos fascinó el Ayuntamiento o Stadhuis, un imponente edificio de estilo gótico. Su construcción comenzó en 1376 y finalizó en 1421. Este consistorio tiene una gran trascendencia histórica, ya que fue el centro de gobierno de la ciudad durante más de 600 años.
Para acceder a su interior, es necesario comprar una entrada. Allí, recorreréis la Sala Gótica, donde quedaréis impresionados por su bóveda y podréis conocer la historia de Brujas a través de los murales del Siglo XX. También podréis visitar la Sala Histórica, que alberga documentos y pinturas originales.
🔎 No os podéis marchar de esta plaza sin visitar la Basílica de la Santa Sangre, un tesoro escondido en uno de sus laterales. Destaca por su fascinante fachada ennegrecida y las estatuas doradas que la adornan.
Su interior está dividido en dos capillas: una inferior de estilo románico y una superior de carácter neogótico. En la capilla superior se conserva la reliquia de la Santa Sangre, que atrae a los principales visitantes. Además, destaca la belleza de su altar mayor, junto con un gran mural que se encuentra detrás, representando diversas escenas relacionadas con la reliquia.


📍 Descubrir la Plaza Van Eyck
Después de explorar la Plaza Burg, nos dirigimos a la Plaza Van Eyck, un lugar lleno de historia. El nombre de la plaza honra al pintor flamenco Jan Van Eyck quien vivió y trabajó en Brujas. De hecho, podemos encontrar una enorme estatua presidiendo esta plaza.
Antiguamente, fue un puerto muy transitado por mercaderes, considerado el principal centro comercial de la ciudad. En esta zona se instalaron la Aduana y la Lonja de los burgueses, lugares clave donde los residentes adinerados gestionaban sus tratos con los comerciantes.
Sin duda, merece la pena acercarse a esta plaza. Nos encantó hacer una pausa frente al canal, disfrutando de una vista encantadora de la ciudad, que nos regaló un momento de tranquilidad y belleza.

📌 Recorrer el Encantador Kruisvest
Los impresionantes molinos, situados en una zona tranquila, nos ofrecieron un respiro del bullicio de Brujas. Al acercarnos, pudimos admirarlos en todo su esplendor, alzándose sobre praderas verdes y bien cuidadas.
Desde el siglo XIII, estos molinos han jugado un papel fundamental en la ciudad, inicialmente ubicados en los límites de las murallas. Sin embargo, su función no fue solo decorativa; también desempeñaron un papel económico esencial.
Hoy en día, cuatro molinos permanecen en pie en Kruisvest, todos en perfecto estado de conservación. El Janshuismolen es el único que mantiene su ubicación original y se puede visitar su interior, mientras que los demás han sido restaurados y reubicados.

📍 Relajarse en el Verde Parque Minnewater
Si llegáis a Brujas en tren por un día, será vuestra primera parada. Nosotros no lo visitamos el primer día, ya que pasamos la noche en Brujas y lo dejamos pendiente para la mañana siguiente, por estar próximo a nuestro hotel y a la estación de trenes.
Este muelle, que en tiempos pasados fue el lugar donde atracaban numerosos barcos mercantes, hoy en día es famoso por el espectáculo de los cisnes nadando por su lago. La serenidad que se respira al caminar por allí nos cautivó. Mientras paseábamos, nos detuvimos un momento a observar a los cisnes, algunos descansando y los más atrevidos tomando un baño. Fue un lugar perfecto para disfrutar de un momento de paz, rodeados de naturaleza y belleza.

Merece la pena adentrarse en este hermoso lugar, conocido como el Lago del Amor. Al pasear por sus alrededores, nos sentimos envueltos por una atmósfera mágica. El suave susurro del agua y la tranquilidad del entorno nos transmitieron una sensación de calma y contemplación, siendo el lugar perfecto para disfrutar de la belleza y la paz de Brujas

📍Sumergirse en la Espiritualidad del Begijnhof (Beaterío)
En apenas unos metros desde Minnewater, llegamos a Begijnhof, un lugar lleno de respeto y tranquilidad, con casas de fachadas blancas rodeadas de un precioso jardín y altos álamos que parecían custodiar el lugar.
Creado en el siglo XIII por la Condesa de Flandes, Margarita de Constantinopla, para dar cobijo a las viudas y huérfanas de las Cruzadas, Begijnhof mantiene su serenidad. En la actualidad, es habitado por hermanas benedictinas, por lo que el silencio y la paz marcarán el tono de vuestra visita

DÓNDE NOS ALOJAMOS
Nos alojamos en ibis budget Brugge Centrum Station, una opción económica y bien situada. Reservamos a través de Booking y, una vez confirmada la reserva, podéis comprobar si las tasas están incluidas o no. Era la alternativa más asequible, ya que, conforme los alojamientos están más cerca del centro de Brujas, los precios se elevan.
Este hotel se ubica justo en la estación de trenes. Aunque no esté en la zona central, se encuentra a poca distancia, permitiendo un paseo agradable hasta las principales atracciones.
Encontrar el alojamiento perfecto en Brujas es parte de la experiencia de sumergirse en la magia de esta ciudad. Desde encantadores hoteles ubicados en edificios históricos hasta opciones con vistas pintorescas, Brujas ofrece una amplia gama de alternativas para todos los gustos y presupuestos.
Esperamos que este recorrido por Brujas haya sido de ayuda para organizar vuestra visita. Sin duda, es una ciudad que merece ser explorada con calma, apreciando cada detalle y su encanto especial. Si tenéis la oportunidad de conocerla, seguro que será una experiencia inolvidable. ¡Hasta la próxima aventura!
¡Gracias!