Día 3. Ruta por los Castillos de Edimburgo

Día 3. Ruta por los Castillos de Edimburgo

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¡Bienvenidos a nuestro emocionante viaje por la Ruta de los Castillos de Edimburgo!

En nuestro tercer día, exploramos dos impresionantes fortalezas: el icónico Castillo de Edimburgo, con su imponente presencia sobre la ciudad, y el encantador Castillo de Craigmillar, un rincón lleno de historia y misterio.

Acompáñanos en esta aventura llena de magia y descubre la fascinante historia de Escocia mientras recorremos sus majestuosas fortalezas.

CASTILLO DE CRAIGMILLAR

Un poco más alejado de la zona turística habitual, se alza sobre una pequeña colina de prados verdes el Castillo de Craigmillar, una fortaleza medieval que, a pesar de ser una de las mejor conservadas de Escocia, sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de Edimburgo.

Este castillo, al ser menos visitado que otros en la ciudad, ofrece un ambiente mucho más tranquilo, donde podréis disfrutar del momento sin las aglomeraciones. Es el lugar perfecto para sumergiros en su historia, explorar sus estancias y sentiros transportados en el tiempo, mientras descubrís una de las joyas ocultas de Edimburgo.

Refugio de María, Reina de Escocia

En 1566, tras los tensos eventos que marcaron su reinado, María, Reina de Escocia, encontró refugio en el Castillo de Craigmillar, buscando un momento de calma en medio de la inestabilidad política. Lo que nunca imaginó es que, solo un año después, Sir Simon Preston, propietario del castillo y hasta entonces su leal defensor, se volvería en su contra y sería quien la apresara la primera noche de su encarcelamiento.

Una fortaleza medieval bien conservada

A pesar de ser uno de los castillos menos conocidos de Edimburgo, Craigmillar sigue siendo una joya medieval que conserva la esencia de su pasado. Aunque hoy en día presenta un aspecto de ruina, su estructura mantiene la imponente presencia de una fortaleza medieval. Recorrer sus pasillos es como adentrarse en un laberinto histórico, explorando sus numerosas estancias, entre ellas la habitación donde, según cuentan, se alojó María Estuardo durante su estancia.

Vistas panorámicas desde la torre principal

El punto más impresionante de la visita es la subida a la torre principal, una de las más antiguas de Escocia. Desde lo alto de la torre, las vistas son impresionantes. En días despejados, podréis disfrutar de una panorámica espectacular que abarca el Castillo de Edimburgo, Arthur’s Seat y otros hermosos paisajes de los alrededores, que os permitirán apreciar la belleza de la ciudad y sus colinas. Un verdadero espectáculo visual que conecta el pasado medieval del castillo con el vibrante entorno de la Edimburgo actual.

Desde la torre, también se puede ver el jardín sur del castillo. Hoy en día está casi vacío, pero en el pasado fue un jardín bien cuidado y elegante, diseñado según las costumbres de la época.

Si os fijáis bien, podréis notar un relieve en la hierba, que marca el lugar donde solía haber un estanque en forma de la letra P, en honor a la familia Preston. Aunque ya no se ve claramente, sigue siendo parte de la historia del castillo.

Craigmillar en Outlander

Los seguidores de Outlander encontraréis en Craigmillar Castle un motivo más para visitarlo, ya que aquí se rodaron las escenas de la cárcel de Ardsmuir.

CASTILLO DE EDIMBURGO

El Castillo de Edimburgo es una fortaleza emblemática que atrae a miles de turistas cada año. Nos cautivó al verlo elevarse sobre una colina, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares mientras paseábamos por sus calles. Pasamos 4 horas explorando este castillo, que a lo largo de su historia ha servido como residencia real, fortaleza militar y prisión de guerra.

Comenzando el recorrido: la Puerta del Rastrillo

Comenzamos nuestro recorrido cruzando la Puerta del Rastrillo, construida tras el devastador Asedio de Lang en 1573. Fue el punto de partida para adentrarnos en la majestuosa fortaleza.

A nuestra izquierda, se encuentran las escaleras Lang, con sus 70 escalones que originalmente servían como entrada principal al castillo. Posteriormente, para el traslado de objetos pesados, se habilitó un acceso alternativo para facilitar el transporte, mediante cuestas que rodeaban el castillo. Antes de continuar, hicimos una parada en la Batería Argyle.

Batería Argyle: un punto estratégico

La Batería Argyle alberga 6 impresionantes cañones, ubicados estratégicamente para tener una excelente visibilidad y protegerse de ataques enemigos. Desde aquí, disfrutamos de una de las mejores vistas de Edimburgo, aunque durante el recorrido también descubrimos varios miradores que nos dejaron sin palabras. Nos impresionaron las enormes dimensiones del cañón Mons Meg, una gran arma de defensa utilizada durante el reinado de Jacobo II de Escocia, que representó un avance importante de la época. Su nombre proviene de la ciudad belga de Mons, donde fue fabricado. Aunque más tarde, debido a su peso, dejó de ser utilizado en los asedios.

Uno de los momentos más destacados de su historia fue cuando María, Reina de Escocia, se casó. El cañón disparó una piedra que aterrizó en lo que hoy es el Real Jardín Botánico.

La Capilla de Santa Margarita: el edificio más antiguo de Edimburgo

Nuestra siguiente parada fue la Capilla de Santa Margarita, el edificio más antiguo de Edimburgo, construido en 1130 por el rey David I en honor a su madre, la reina Margarita. A pesar de su pequeño tamaño, el exterior de la capilla es austero, pero su interior, aunque sencillo, nos transmitió una sensación de paz, a pesar de la multitud de visitantes.

El Cañón de la Una en Punto

A medida que se acercaba la 1 pm, nos dirigimos hacia el Cañón de la Una en Punto. Pero antes de llegar, nos detuvimos en una cafetería cercana para tomar un café y un chocolate caliente para entrar en calor.

A medida que la hora se acercaba, las personas comenzaban a agruparse para ver este espectáculo, que se remonta a 1861. Fue el empresario John Hewitt quien impulsó esta tradición, que inicialmente se celebraba en París. El cañón se dispara normalmente a diario, excepto los domingos, Navidad y Viernes Santo. Recomendamos consultar fuentes oficiales por si hubiera alguna actualización el día de vuestra visita.

El Gran Salón y el Monumento Nacional a la Guerra de Escocia

La visita continuó en el Gran Salón, que nos transportó a la Escocia medieval con sus techos de madera y las diversas armas en las paredes. Justo cuando llegamos, estaban haciendo una interpretación que nos pareció muy entretenida.

A continuación, visitamos el Monumento Nacional a la Guerra de Escocia, erigido en honor a los caídos en los conflictos bélicos. Nos impresionaron tanto las obras de arte como las hermosas vidrieras que decoran este monumento.

Las Prisiones de Guerra

Nuestro siguiente destino fueron las Prisiones de Guerra, donde recorrimos una recreación de las celdas en las que estuvieron prisioneros, tanto piratas caribeños como soldados capturados durante diferentes batallas. Nos dio una idea de cómo vivían aquellos prisioneros encerrados en las bóvedas del castillo.

El Museo Nacional de Guerra

De paso, visitamos el Museo Nacional de Guerra, aunque no fue nuestra atracción principal. El museo exhibe artefactos históricos utilizados a lo largo de los siglos por los escoceses, además de trajes de guerra química y espadas de las Highlands, entre otros objetos.

El Palacio Real: historia y joyas de Escocia

El Palacio Real es, sin duda, uno de los lugares con más historia dentro del castillo. Fue aquí donde María de Guisa, madre de María, Reina de Escocia, falleció en 1560. Años después, la reina María dio a luz a su hijo, Jacobo VI de Escocia. En esta zona también se encuentran los Honores de Escocia, las joyas más antiguas y valiosas de Gran Bretaña, como la corona, el cetro y una espada.

En el mismo espacio, vimos de cerca la Piedra del Destino, que se utilizaba para la coronación de los reyes escoceses. Esta piedra estuvo en Londres durante siglos, tras ser usurpada por el rey Eduardo I de Inglaterra en 1296, pero regresó oficialmente a Escocia en 1996. Fue una experiencia fascinante, ver de cerca joyas de oro, plata y gemas preciosas.

Un Cementerio de Mascotas

Durante nuestro paseo por el castillo, encontramos un pequeño cementerio de mascotas, donde estaban enterrados los perros de los soldados escoceses. Nos pareció un lugar curioso y conmovedor, como amantes de los animales, nunca habíamos visto algo así en otro lugar.

Batería de Media Luna

Antes de salir del castillo, nuestra última parada fue en la Batería de Media Luna, que nos brindó unas vistas magníficas de Edimburgo. Esta batería fue construida sobre las ruinas de la Torre Medieval de David, que fue destruida durante el Asedio de Lang entre 1571 y 1573.

Con esto, finaliza nuestra visita al Castillo de Edimburgo, una impresionante fortaleza que alberga siglos de historia y grandes relatos. Cada rincón merece ser descubierto, ¡una experiencia que no podéis dejar pasar!

PRINCES STREET GARDENS Y SUS ALREDEDORES

Después, decidimos dar un paseo por Princes Street Gardens, unos jardines hermosos que se han convertido en un punto de encuentro popular para los visitantes que buscan relajarse y disfrutar de la belleza del lugar. Ubicados entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva, resultaron ser una zona muy interesante, ya que además de pasear por los jardines, pudimos entrar en varias tiendas mientras contemplábamos las vistas hacia la Ciudad Vieja.

Desde aquí, también tuvimos una de las mejores vistas del Castillo de Edimburgo, que se alzaba majestuosamente en la distancia. Si os encontráis en esta zona, es probable que también queráis visitar la Galería Nacional de Escocia, que está cerca. Aunque no tuvimos tiempo para entrar, estamos seguros de que una visita a este museo, con sus impresionantes colecciones de arte de artistas destacados, será una experiencia muy enriquecedora.

Justo al lado de la galería, se erige el Monumento a Scott, una construcción gótica que honra al célebre escritor escocés Walter Scott. Aunque no pudimos visitar su interior porque estaba cerrado, disfrutamos mucho observando su impresionante exterior. Su gran tamaño y su aspecto ennegrecido le confieren una majestuosidad que resalta entre los alrededores, haciendo de él un monumento de gran esplendor.

Así concluye nuestro día explorando la ruta de los castillos de Edimburgo. Esperamos que hayáis disfrutado de esta experiencia tanto como nosotros, llena de historia, magia y belleza. Gracias por acompañarnos en este recorrido, y esperamos que os haya inspirado a descubrir más de los encantos que ofrece esta maravillosa ciudad. ¡Nos vemos en el próximo post para seguir explorando juntos!

Gracias por leernos!!

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