
Día 2. Explorando Stirling en la mañana y Edimburgo por la tarde
En nuestro día 2, seguimos nuestro viaje explorando Stirling en la mañana y Edimburgo por la tarde. Disfrutamos de la historia y el encanto de Stirling, visitando sus lugares más emblemáticos, antes de regresar a Edimburgo para descubrir más rincones imprescindibles como el Palacio de Holyrood y Arthur’ Seat.
STIRLING
Madrugamos y, después de desayunar, nos dirigimos a la estación de trenes de Edimburgo para viajar a Stirling. En menos de una hora, llegamos a esta ciudad que siempre nos ha despertado curiosidad, especialmente tras ver en numerosas ocasiones la película Braveheart, basada en la vida de William Wallace.
ⓘ William Wallace, héroe nacional escocés, lideró la resistencia contra la ocupación inglesa de Eduardo I. Su muerte fue cruel y agonizante. Una de sus batallas más emblemáticas tuvo lugar en Stirling, donde los escoceses sorprendieron al ejército inglés en un estrecho puente de madera sobre el río Forth, causando la muerte de 5.000 soldados enemigos.
Tras este repaso histórico, continuamos nuestro recorrido.
Llegamos a Stirling en una mañana soleada de febrero, lo que nos sorprendió gratamente. Nuestra primera parada fue el Castillo de Stirling, ya que es la visita más extensa. Más tarde, de camino a la estación de tren, aprovecharíamos para conocer el resto de sus atracciones.
📍 Castillo de Stirling
El Castillo de Stirling se encuentra en un lugar privilegiado, en lo alto de la ciudad, ofreciendo vistas impresionantes. Durante nuestra visita, que nos llevó unas tres horas, recorrimos varios espacios fascinantes. Comenzamos en los Jardines de la Reina Ana, ideales para un paseo si el día es soleado. Luego visitamos el Gran Salón, una imponente sala donde se celebraban importantes banquetes y ceremonias. A su lado se encuentra la Capilla Real, construida en tiempo récord para el bautizo del heredero de Jacobo VI, y donde también fue coronada María I de Escocia.
En las Grandes Cocinas, con recreaciones de la época, vimos cómo trabajaban los sirvientes. El Palacio Real, uno de los mejor conservados del Reino Unido, nos sorprendió con su decoración, destacando el Salón del Trono y su tapiz del unicornio, emblema de la casa real escocesa. También exploramos la galería Stirling Heads, con medallones tallados en roble de figuras reales y mitológicas. En las bóvedas del Palacio, encontramos exhibiciones interactivas, más enfocadas en los más jóvenes. Finalizamos en el Museo del Regimiento, que alberga recuerdos de conflictos bélicos, aunque le dedicamos menos tiempo.

Antes de irnos, paseamos por las murallas del castillo y disfrutamos de la vista del Monumento a William Wallace, una torre de 67 metros en lo alto de Abbey Craig, desde donde se dice que Wallace planeó su estrategia de batalla. En su interior hay exposiciones sobre su vida y otros personajes históricos. Subiendo hasta la cima, se pueden admirar unas vistas espectaculares de Stirling y sus alrededores.

📍Argyll’s Lodging
Muy cerca del castillo se encuentra Argyll’s Lodging, una elegante casa renacentista del siglo XVI. A lo largo del tiempo, ha servido como residencia, hospital militar y, desde 1996, ha sido preservada por Historic Scotland.

📍Mar’s Wark
A pocos pasos, hicimos una breve parada en Mar’s Wark, una antigua mansión renacentista del siglo XVI. Aunque hoy solo queda su fachada, sigue siendo un importante legado histórico que refleja la arquitectura de la época. A simple vista puede pasar desapercibida, pero su valor cultural la convierte en un punto interesante en el recorrido.

📍Iglesia Holy Rude
Nuestra siguiente parada fue la Iglesia Holy Rude, fundada en el siglo XII y reconstruida en el siglo XV tras un incendio. Ha sido escenario de importantes eventos históricos, como coronaciones y bodas reales. A su alrededor se encuentra un antiguo cementerio, donde descansan figuras ilustres de Escocia. Aunque pueda parecer curioso, merece la pena un paseo por sus laderas verdes y tranquilas, disfrutando de su historia y belleza.

📍Cowane’s Hospital
Es una casa de beneficencia del siglo XVII, financiada por John Cowane, un comerciante de Stirling que dejó una gran aportación a causas benéficas. Su mayor legado fue la construcción de este hospital, que con el tiempo ha cumplido diversas funciones. Nos impresionó su arquitectura y el excelente estado de conservación de su fachada.

📍Stirling Old Jail
Construida en 1847, esta prisión reemplazó al antiguo Tolbooth, mejorando las condiciones de los reclusos con un nuevo sistema penitenciario. A pesar de los avances, la vida seguía siendo dura. Tras años de abandono, fue restaurada en los años 90, convirtiéndose en una atracción turística en 1996.

Recomendamos visitar Stirling para descubrir su historia y sus impresionantes atracciones. Es una ciudad pequeña, ideal para recorrer en un día, pero si disponéis de más tiempo, merece la pena pernoctar para seguir explorando nuevos rincones de la ciudad. A continuación, os facilitamos un enlace con más información detallada sobre qué ver en Stirling.
| 🔗 Post de interés: Qué ver en Stirling: Principales Atractivos |
EDIMBURGO
Tomamos el tren en Stirling y nos dirigimos nuevamente a Edimburgo. Bajamos en la estación Waverley, ya que era la más cercana al Palacio de Holyrood, nuestra próxima parada en el recorrido.
📍Palacio de Holyrood
El Palacio de Holyrood es una de nuestras atracciones favoritas. Tuvimos mucha suerte de visitarlo, ya que en ese momento no se encontraba ningún miembro de la familia real. Se ubica al final de la Royal Mile, lo que hace que sea una excelente opción para recorrer esta famosa calle hasta llegar al Palacio y aprovechar el desplazamiento.
Recomendamos consultar la página oficial para obtener información sobre precios y horarios. Nos proporcionaron una audioguía que marcó el inicio de nuestro recorrido. La primera parada fue en el patio, donde destacaba su majestuosa fuente.

Recorrido por el interior del Palacio
Exploramos diversas estancias del Palacio, cada una reflejando los gustos y estilos de los monarcas que lo habitaron. Las paredes estaban adornadas con tapices y retratos, mientras que las salas y salones exhibían objetos de gran valor que embellecían aún más el lugar. Aunque no está permitido tomar fotografías en su interior, el recorrido quedó grabado en nuestra memoria, permitiéndonos revivir la historia en cada rincón que descubrimos.
Nos sorprendió la gran sala del palacio, que actualmente se emplea para banquetes, cenas y recepciones oficiales. Lo que más destaca de este espacio es la decoración de sus paredes, adornadas con retratos de diversas generaciones de monarcas, que añaden un toque majestuoso y lleno de historia al ambiente.
María Estuardo, reina de Escocia
Es posible que os suene el nombre de María Estuardo, reina de Escocia. Esta famosa monarca residió en el palacio entre 1561 y 1567, un período marcado por varias tragedias, incluida la muerte de su secretario privado, David Rizzio, quien fue asesinado en una conspiración liderada por Lord Darnley, su esposo. Se cuenta que la sangre de Rizzio permaneció en el suelo durante muchos años.
Al salir de su alcoba, nos encontramos con la habitación donde la reina recibía a sus visitantes. En la actualidad, en esta sala se exhiben algunas de sus joyas y pertenencias personales.
Como entusiastas de la historia, nos emocionó recorrer sus estancias, desde su alcoba hasta el lugar donde comía y daba la bienvenida a sus invitados. Si no conocéis la historia de María Estuardo, no os preocupéis, la audioguía os proporcionará toda la información necesaria, y pronto estaréis al tanto de los detalles más importantes sobre esta famosa reina.

En la visita también estaba incluida su abadía. Aunque se encuentra en ruinas, la estructura que permanece en pie permite hacer una idea de la grandeza de este edificio en su época. Ha sido escenario de coronaciones y bodas reales a lo largo de su historia.

Se aproximaba la hora del cierre y solo pudimos dar un breve paseo por sus jardines. Recomendamos consultar los horarios en su web, porque su apertura depende de la época del año y en algunos meses sólo se pueden visitar los fines de semana. Nosotros tuvimos suerte, ya que visitamos el palacio un fin de semana de febrero y estaban abiertos.
📍Arthur’ Seat
Mientras recorríamos los jardines, notamos a varias personas subiendo y bajando una colina, lo que despertó nuestra curiosidad. Decidimos acercarnos y, sin pensarlo demasiado, nos animamos a subir a Arthur’s Seat. La subida nos llevó aproximadamente una hora y media y una vez alcanzada la cima, las vistas de Edimburgo al atardecer hicieron que todo el esfuerzo valiera la pena. Fue una experiencia impulsiva, pero sin duda acertamos al llegar en el momento perfecto.
A pesar de que el día en Edimburgo estaba despejado y soleado, los días anteriores habían sido de lluvias intensas, lo que dejó el sendero lleno de fango. La subida ya de por sí era algo complicada, pero la bajada resultó aún más peligrosa. No teníamos el calzado adecuado para una caminata así, por lo que uno de nosotros terminó resbalando como si fuera un tobogán. A lo largo del recorrido, también nos preocupaba que se hiciera de noche y tuviéramos que bajar en completa oscuridad.
Nos ensuciamos muchísimo, por lo que recomendamos llevar un buen calzado cómodo y adecuado para este tipo de ruta. Si volviéramos, también nos llevaríamos toallitas para limpiarnos un poco y unos zapatos de repuesto.

Merece la pena subir por las impresionantes vistas que ofrece su cima. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la subida dependerá de vuestra preparación física y estado de salud. Puede que algunos tardéis menos tiempo en llegar a la cima que nosotros, pero os animamos a hacerlo siempre que dispongáis de tiempo suficiente para disfrutar de la ciudad. Nosotros hicimos varias paradas durante el recorrido para descansar, lo que nos hizo tardar más tiempo de lo habitual.

Finalizando el día
Aquí finaliza nuestro segundo día. Nos dirigimos a nuestro hotel, completamente cubiertos de barro. Pasamos por un supermercado, compramos algo y cenamos en nuestra habitación. Descansamos para reponer energías y continuar al día siguiente.
Este día fue de improvisación, y no nos arrepentimos de los cambios de última hora. Fue un día muy completo, con viajes en tren, visitas y hasta un poco de senderismo.
Esperamos que os haya gustado nuestro segundo día en Edimburgo. Os animamos a seguir leyendo el resto de nuestros posts sobre el viaje, donde encontraréis más detalles sobre los lugares que exploramos, recomendaciones útiles y cómo nos organizamos para disfrutar de cada momento.