
3 formas de conocer el Golden Gate: Autobús, Bicicleta y Barco
¡Bienvenidos a San Francisco, la ciudad de la bahía y hogar del puente más emblemático! En este artículo, os llevaremos a descubrir 3 formas de conocer el Golden Gate: en autobús, en bicicleta y en barco. Desde los impresionantes paisajes hasta las vistas panorámicas, ¡prepárense para una aventura inolvidable mientras exploramos juntos las diversas facetas del Golden Gate!
Cada año, millones de visitantes se acercan para conocer esta gran obra de ingeniería que, con su característico color rojizo, lo convierte en un símbolo único de San Francisco. Y es que, ¿qué imagen os viene a la mente cuando pensáis en San Francisco?
El Golden Gate es considerado uno de los puentes colgantes más grandes del mundo, con una longitud de 2,7 km y una altura de 227 metros. Quedamos impresionados por la magnitud de su estructura, con sus dos torres y el grosor de sus cables principales.
Es común que el puente se vea envuelto en niebla, causada por el contraste de temperaturas en la zona, pero tuvimos mucha suerte y lo vimos en todo su esplendor durante un día despejado y soleado. ¡Un verdadero espectáculo!

Recorrimos el Golden Gate en autobús turístico, en bicicleta e incluso pasamos por debajo en barco. Fueron días intensos en los que aprovechamos y disfrutamos al máximo de todo lo que la ciudad tiene para ofrecer.
A continuación, os describiremos cada una de las actividades que organizamos durante nuestra estancia en San Francisco, todo gracias a la Go San Francisco Card, una excelente opción para optimizar el tiempo y aprovechar las mejores experiencias de la ciudad.. En otro post, os contamos con mayor detalle el uso de esta tarjeta y las atracciones que visitamos.
📍Recorrido turístico en autobús
El tour turístico con la empresa Big Bus es una excelente opción para conocer las zonas imprescindibles de San Francisco. Durante el recorrido, podréis escuchar aspectos relevantes y curiosidades de la ciudad a través de una audioguía. Además, uno de los momentos más destacados de este tour es cuando el autobús cruza el Golden Gate, lo que lo convierte en la atracción estrella y la más esperada del recorrido. Sin duda, una experiencia única para admirar la ciudad desde diferentes perspectivas.

En la página oficial de Big Bus, podéis consultar con mayor detalle los horarios, así como los diferentes recorridos que ofrecen. Recomendamos descargar la app móvil para recibir información en tiempo real, como la ubicación de los autobuses y posibles actualizaciones en los servicios.
Fue una experiencia inolvidable. Teníamos mucha ilusión, al ser la primera vez que lo cruzábamos, pero pasamos muchísimo frío en todo el tour, especialmente en el Golden Gate. Recomendamos llevar siempre una chaqueta de repuesto, aunque sea en la mochila, ya que el tiempo en San Francisco puede confundir, como nos pasó a nosotros. Amaneció un día soleado y caluroso, el cual nos confiamos y salimos a la calle con poca vestimenta.
Cuando cruzamos el Golden Gate, nos bajamos en la primera parada que vimos para tomar el autobús de regreso. Desde este punto, tendréis unas vistas impresionantes tanto del puente como de todo San Francisco.

A la vuelta del tour, subimos rápidamente para sentarnos en las primeras filas y cobijarnos del viento, ya que el autobús contaba con cristales frontales.
No nos libramos de tener que comprar unas sudaderas para abrigarnos y, para entrar en calor, almorzamos la típica sopa caliente de almejas en un local de Pier 39. ¡Ya os podéis imaginar el frío que pasamos!


📍Un agradable paseo en bicicleta
Es muy recomendable para conocer y disfrutar de San Francisco a vuestro ritmo. Nosotros decidimos alquilar las bicicletas para dirigirnos a Sausalito y así tener una sensación diferente de cruzar el Golden Gate.
Alquilamos las bicicletas a través de una empresa incluida en la Go San Francisco Card, lo que nos permitió aprovechar los beneficios de la tarjeta. Una vez que hicimos todo el papeleo, nos dirigimos hacia el Golden Gate por un sendero habilitado para bicicletas que, por cierto, nos resultó cómodo y seguro. Sin embargo, el último tramo de subida al puente fue duro debido a sus empinadas cuestas, y tuvimos que tomarnos algunos descansos. Una vez arriba, quedamos impresionados por sus vistas y disfrutamos cruzando el Golden Gate con detenimiento, sin perdernos ningún detalle.



Después de hacer numerosas fotos, continuamos nuestra ruta hacia Sausalito. El recorrido final, una vez cruzado el Golden Gate, fue mucho más fácil, ya que era todo cuesta abajo. Sin embargo, resultó un poco más peligroso, ya que tuvimos que circular por una carretera con algo de tráfico. A pesar de ello, no tuvimos inconvenientes porque los conductores respetaron las distancias y nos permitieron circular con seguridad.
Sausalito nos resultó un precioso pueblo costero, lleno de encanto, con numerosos bares y tiendas que invitan a pasear y disfrutar del ambiente relajado. El lugar tiene un aire acogedor y unas vistas impresionantes de la bahía, lo que lo convierte en un sitio perfecto para una breve visita. Aunque no es una gran ciudad, sus calles y la tranquilidad que se respira hacen que merezca la pena conocerlo, aunque sea por un par de horas. Además, es un buen lugar para descansar y disfrutar de una bebida o una comida mientras se contempla el paisaje.

La vuelta a San Francisco iba a ser dura, especialmente por las cuestas que previamente habíamos bajado, así que decidimos regresar en ferry para hacerlo de una manera más cómoda y relajada.
De todas las formas de conocer el Golden Gate que mencionamos en este post, sin duda nos quedamos con esta opción. Nos fascinó cruzar el puente en bicicleta, principalmente porque podíamos detenernos cuando quisiéramos y disfrutar del paisaje a nuestro ritmo. De hecho, nos quedamos un buen rato en la zona central, observando sus imponentes torres y sus impresionantes cables que atraviesan la bahía. Sin duda, una forma inolvidable de descubrir uno de los símbolos más icónicos de San Francisco.
📍Un paseo en barco por la bahía de San Francisco
eníamos ganas de conocer San Francisco de una manera totalmente diferente, así que nos animamos a realizar un crucero por su bahía. Tuvimos la suerte de que estaba incluido en el pase Go San Francisco Card, lo que nos permitió disfrutar de la experiencia sin coste adicional.
El barco tenía una parte interior y otra exterior. Nosotros optamos por sentarnos en la zona exterior, aunque el fuerte viento hizo que fuera algo incómodo. Sin embargo, era el lugar perfecto para disfrutar de unas vistas espectaculares.
El recorrido duró aproximadamente una hora y fue muy interactivo, gracias a las explicaciones de la audioguía. Creemos que merece la pena por las impresionantes panorámicas del skyline, de Alcatraz y, sobre todo, del Golden Gate, ya que el barco pasaba justo por debajo del emblemático puente. Quedamos perplejos al alzar la vista y apreciar la magnitud de su estructura.

Esperamos que os haya gustado este post y que os sirva si estáis planeando un viaje a San Francisco. Para nosotros, fue una experiencia increíble y sin duda la recomendamos.
¡Nos vemos en la próxima aventura!
¡Gracias por leernos!